NaPoWriMo #2 – Dreamless City (Brooklyn Bridge Nocturne)

Today a translation for NaPoWriMo day 2 (following someone else’s suggestion this morning)! I’ve been learning Spanish over the past couple of years, but started taking it a bit more seriously this year. Here’s a translation of one of Spain’s finest poets – Federico García Lorca. (I apologise in advance if it’s a bit surreal, this is all my own translation!)

No sleep for anyone

No sleep for anyone

Dreamless City (Brooklyn Bridge)
No sleep for anyone. Nobody, nobody.
No sleep for anyone.
The moon creatures scent and hover above their shelter.
Iguanas will come, living and biting men who will not dream
and what flees with a broken heart around corners
an incredible crocodile still low has the tender protest of the stars.
No sleep for the world’s nobody. Nobody, nobody.
No sleep for anyone.
Well a dream in the cemetery far away
they mourned for three years
because their knees were dry in the passage
and the boy they buried yesterday they cried so much
it was a necessary call for the dogs were silenced.
Life is not a dream. Alert! Alert! Alert!
We fall off ladders capture the humid earth
or rise and sharpen the snow with a chorus of dead dahlias.
Yet there is no forgetfulness, nor dreaming:
fresh meat. The kiss concerns the mouths
in a morning of recent veins
and what mourning, sympathise with the sympathisers without interruption
and what fear of death leaves their men.

One day
the horses living in the bars
and the furious ants
attack the sweet, yellow heaven of refugees with cow eyes.
Another day
we go and resurrect preserved butterflies
along a passage of grey sponge
we go, our wedding rings sparkle and well the roses on our tongues.
Alert! Alert! Alert!
What guarded footprints claw and the downpour
those boys that cry and don’t know the invention of the bridge
or those dead where they had a head and a shoe,
the wall has leaves has iguanas and tills hope
where hope is bear teeth
where hope is the mummified hand of a boy
and the camel skin the sea urchin with a violent blue shiver.
No sleep for anyone. Nobody, nobody.
No sleep for anyone.
But whether someone closes their eyes.
Whip! My boys! Whip!
The beech tree is a panorama of open eyes
and bitter wounds alight.
No sleep for the world’s nobody. Nobody, nobody.
No the good say.
No sleep for anyone.
But yes, whether you have a surplus night of temple moss,
open the scuttle see under the moon
the fake cup, the poison and the theatre’s skull.

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Ciudad sin sueño (Nocturno Del Brooklyn Bridge) – de Federico García Lorca

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.
Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Hay un muerto en el cementerio más lejano
que se queja tres años
porque tiene un paisaje seco en la rodilla;
y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto
que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase.
No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda
o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas.
Pero no hay olvido, ni sueño:
carne viva. Los besos atan las bocas
en una maraña de venas recientes
y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.

Un día
los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.
Otro día
veremos la resurrección de las mariposas disecadas
y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos
veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua.
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero,
a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente
o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato,
hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan,
donde espera la dentadura del oso,
donde espera la mano momificada del niño
y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul.
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Pero si alguien cierra los ojos,
¡azotadlo, hijos míos, azotadlo!
Haya un panorama de ojos abiertos
y amargas llagas encendidas.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
Ya lo he dicho.
No duerme nadie.
Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes,
abrid los escotillones para que vea bajo la luna
las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.